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Císcar encargó a una agencia de detectives rastrear micrófonos en su despacho

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, desveló ayer que el exvicepresidente del PP José Císcar contrató a una agencia de detectives para rastrear el despacho en el que acababa de instalarse, en enero de 2012, con el fin de detectar si las instalaciones estaban siendo espiadas a través de micrófonos, sistemas de radioescucha, pirateo informático e intercepción de llamadas. Un 27 de enero, las dependencias en las que trabajaba Císcar en la Generalitat fueron inspeccionadas de cabo a rabo, hasta los falsos techos, con el fin de buscar si era espiado. Puig respondió de esta manera en el pleno de Les Corts durante su respuesta a una pregunta de la portavoz del PP, Isabel Bonig, sobre «quién coordina la acción de gobierno del Consell».

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, desveló ayer que el exvicepresidente del PP José Císcar contrató a una agencia de detectives para rastrear el despacho en el que acababa de instalarse, en enero de 2012, con el fin de detectar si las instalaciones estaban siendo espiadas a través de micrófonos, sistemas de radioescucha, pirateo informático e intercepción de llamadas. Un 27 de enero, las dependencias en las que trabajaba Císcar en la Generalitat fueron inspeccionadas de cabo a rabo, hasta los falsos techos, con el fin de buscar si era espiado. Puig respondió de esta manera en el pleno de Les Corts durante su respuesta a una pregunta de la portavoz del PP, Isabel Bonig, sobre «quién coordina la acción de gobierno del Consell».

Precisamente, a tenor de las acusaciones de deslealtad y desconfianza de la síndic del PP, Puig replicó con un 'y tu más' de manual. El líder socialista negó que se trabaje con recelo entre el PSPV y Compromís, y consideró que para desconfianza, la de Císcar porque nada más llegar al cargo investigó si había escuchas en el despacho que hasta entonces ocupaba la vicepresidenta saliente Paula Sánchez de León. Puig mostró un informe técnico, que según fuentes de la Generalitat supuso un coste de casi 1.500 euros, en el que se concluyó que no se había detectado «la presencia de ningún dispositivo de escucha», aunque precisaba que en el rellano de la puerta del despacho que da acceso a la escalera «se escucha perfectamente todo lo que se habla en el interior».

El informe advertía de que en el despacho del portavoz y vicepresidente del Consell existían unas rejillas por las que «se escucha fuera» lo que se habla dentro, por lo que «convendría cerrarlas, con lámina de contrachapado y burlete de silicona», y también afirmaba que «todo lo que va por radio, por radio se puede oír». El documento se acompañaba de un «manual sobre protección de la información para uso exclusivo del cliente. Para Puig, el encargo de ese informe es un ejemplo de la «confianza» que existía entre los anteriores miembros del Consell, en contraste con un Ejecutivo valenciano actual formado por distintos partidos que está «más cohesionado» que el Gobierno del PP de mayoría absoluta.

Una vez detectado el “posible” fraude ¿Por qué no se investiga en ese momento y corrige lo que sea menester? ¿Dejación, pocas ganas de meterse en faena, falta de apoyo político? ¿Instrucciones, nunca escritas, de arriba, de “mejor dejar estar el asunto”? ¿Favores, que con favores se pagan?.. Un sinfín de interrogantes que nunca dejan en buen lugar a quienes dirigen los centros Císcar compareció ante la prensa en los pasillos de Les Corts para asegurar que la búsqueda de escuchas fue sugerida por los responsables de la seguridad de las instalaciones, que el encargo «era algo habitual que se hacía cada cierto tiempo» y también «en otras dependencias» de la Generalitat «por motivos estrictamente de seguridad, por nada más». Bonig aseguró no saber nada de ese informe. Varios exconsellers del PP consultados por este periódico aseguran que en su caso nunca se produjeron rastreos de este tipo. Desde Presidencia de la Generalitat se aseguró no tener constancia en esta legislatura de que se hayan encargado este tipo de actuaciones de contraespionaje, y se indicó que, en el caso de que se tenga que hacer, se haría con medios públicos, y no encargándolo a empresas privadas. Desde el entorno de Císcar, sin embargo, se señaló que la policía autonómica ni tiene competencias ni medios para realizar este tipo de actuaciones, por lo que generalmente se encargan a detectives privados.y a la mismísima Delegación (provincial o territorial) de Educación. Paradojas que en nada ayudan a tener confianza en una ley ninguneada por quienes deben aplicarla.

Fuente: www.lasprovincias.es